Ese niño llorón que se emperrechina…

Por: Diego Peña

Si el accesitario Presidente cree que puede interferir con la elección del Tribunal Constitucional estaría literalmente lapidando el Estado de Derecho. Acompañado de un recurso tan pobre como las medidas cautelares presentadas esta semana, apoyadas por parte de una minoría con un pensamiento ideológico (IDL, ONG’s y los rojitos revoltosos)

La declaración de la magistrada Ledesma -afirmando que la presionaron para votar a favor del hábeas corpus de Keiko- por el contrario, debe ser un argumento para la celeridad de la elección de nuevos magistrados, porque su situación es endeble, esta vencida y propensa justamente a estos ofrecimientos indebidos. Debemos aclarar que esta magistrada, hija de un comunista, ya tiene fama de haber hecho declaraciones similares y al mismo semanal, Hildebrandt en sus Trece.

En ese marco de crisis política, el Presidente no tuvo mejor idea que en su mensaje ante la ONU. Si, ¡Increíble! En un ámbito internacional donde se debaten temas de geopolítica, ambientales, poblacionales y demográficos, dar a exponer su famoso adelanto de elecciones y mintiendo con cifras que nadie ha podido y puede corroborar.

Estimado lector, para hacer una analogía, el accesitario Presidente es ese niño llorón que se emperrechina, que tira las cartas, que pretende patear el tablero cuando va perdiendo, que se enfada y toma una posición arbitraria porque no salen las cosas como el desea. Es inconcebible que este señor vaya por todas las plazas del Perú azuzando las masas, faltándole el respeto al congreso cada vez que pueda, incluso amenazando de disolverlo.

Estamos frente un personaje vago, que linda con demencia en sus declaraciones. El último domingo en su programa favorito y complaciente -Cuarto Poder- declaró que entrega hospitales, colegios y carreteras todas las semanas. Me pregunto entonces ¿Dónde gobierna, en marte? No existe un solo hospital, colegio o carretera que haya inaugurado su gestión. Lo último que presentó con bombos y platillos fue haber finalizado un expediente técnico, algo sinceramente inverosímil.

El congreso tiene la obligación de darse un baño de constitucionalidad, ponerse los pantalones y no responder, como lo dije líneas arriba, ante un caprichoso Presidente envenado mentalmente por la izquierda que finalmente le terminará soltando la mano, como ya lo hicieron con PPK. El congreso deberá enfrentar y ser enérgico frente a este “legicidio” constitucional que pretende instaurar el ejecutivo. Habrá que hacerle recordar al congreso la siguiente frase de Churchill: “Se te ofreció elegir entre la deshonra y la guerra y elegiste la deshonra, ahora tendrás la guerra”

Ya basta de enfrentamientos, la obligación del Presidente no solo es gobernar -que por cierto no hace- sino es el de generar una concordia en todos los ciudadanos del Perú.

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