Economía digital y su potencialidad ante la pandemia

Por: Aquiles Contreras

Que duda cabe que la pandemia ha generado estragos en el mundo, tanto económicos, sociales e incluso políticos; en un mundo cada vez más globalizado un fenómeno como el COVID-19 producirá efectos negativos a todos en mayor o menor medida; sin embargo, serán los países en vía de desarrollo los más afectados dada su precariedad, en ciertos sectores considerados sensibles.

De suyo se debe advertir que la expresión “en vía de desarrollo” es una expresión engañosa, puesto que no existe una definición que pueda universalizar una concepción de lo que debe ser entendido un país en vía de desarrollo, por ello esta expresión debe ser tomada sin obviar la realidad propia de cada país y sus semejanzas con otros estados.

La cuestión es determinar cómo quedaran los países después de la pandemia, puesto que es evidente que los países para luchar contra los efectos del COVID-19 han tenido que realizar egresos, produciéndose una disminución de sus arcas públicas, así como requerir de préstamos a países o entidades gubernamentales lo que implica subyacentemente un crecimiento de la deuda pública, como es el caso del Perú.

Si nos circunscribimos al Perú, la pandemia producirá una reducción económica en cuanto a sus reservas, así como con un menor crecimiento económico; conllevando tener menos recursos económicos para cumplir con la prestación de los servicios públicos, lo cual en un país como el nuestros no son un tema baladí.

En ese sentido, se cuestiona ¿qué puede hacer el estado para generar ingresos los cuales coadyuven a recuperar el tesoro público a consecuencia de los gastos producidos por el COVID-19?

Antes de realizar una propuesta ante el cuestionamiento planteado, se debe considerar lo siguiente, en la actualidad las empresas, al menos las más importantes en el mundo, se han vuelto transnacionales y realizan sus operaciones comerciales sin presencia física en un país, tenemos diversos ejemplos: AMAZON, FACEBOOK, NETFLIX, PLAYSTATION (SONY), entre otras más.

En ese contexto, estas transnacionales son muy particulares; pues la totalidad de sus operaciones comerciales se realizan de manera digital, así como la prestación de diversos servicios publicitarios o de captación y transferencia de cookies y/o big data de consumidores.

Esta manera de realizar operaciones comerciales permite a estas empresas a no ser gravadas con impuestos en los países donde brindan sus servicios e incluso, mediante una planificación fiscal, les permite realizar una doble no imposición, es decir no pagar impuestos a ningún estado todo gracias al desarrollo de tecnologías digitales y una planificación fiscal agresiva.

En ese tenor, un país como el Perú debe plantearse seriamente la idea de establecer una imposición a estos servicios digitales brindados por estas transnacionales, lo cual ayudaría a recuperar los ingresos que tanto harán falta para la prestación de los servicios públicos que brinda el estado.

Seguramente esta propuesta planteará mucha discusión en cuanto a los derechos y obligaciones de los contribuyentes o administrados; sin embargo, si miramos la experiencia de nuestros vecinos apreciaremos que no es una idea incompatible con la concepción de soberanía estatal, es más me atrevería afirmar que será ineludible en un futuro próximo, seguramente más célere producto del COVID-19.

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